Nuestra escapada amigotera ultracojonuda, comenzó con lluvias torrenciales que nos asustaron y acabamos eligiendo un alojamiento provisional, que nada tuvo que ver con la que fue, los sucesivos días, nuestra casa.
Así que nuestra aventura ciclística RoedorIsmaelina se vio condicionada en un principio por la búsqueda de las mejores rutas para realizar tras el chaparrón, y en todo momento por la búsqueda de la absoluta felicidad y despreocupación (que en ningún momento nos abandonaron) combinada con las abundantes emociones y las vistas de ohlalá. Aquí debajo, yo con pinta de absoluta felicidad y despreocupación, deleitándome con las vistas de ohlalá.
Las Rutas 7 (Oncins), 4 y 5 (Partara) no están documentadas, pero sí que lo está, esta maravilla visual, con porteo severo que hicimos en el valle de Pineta para subir al pico Comodoto.
Más rabia me da, no guardar tampoco fotos de la Zz10, mítico "Viaje al coño del Mundo" (Nombre posteriormente edulcorado), porque también de turisteo, tenía lo suyo.








