El día 9 de marzo, Juan Carlos, Borja, Nico y yo, emprendimos el camino a Vielha con todo a medio atar y tras dejar a Nico en San Sebastián (Nico es un perro, otrora un perro esquiador, pero con la edad más adepto a las playas donostiarras y a la inspiradora obra de Chillida).
El camino sirvió para arreglar un poco el mundo, acabar de concrertar nuestra venidera aventura y buscar alojamiento el Vielha.
El Hotel Vielha tiene buenos precios y no resulta difícil meterse en el refajo un bocata de jamón y queso del bufet del desayuno, y sentir esa magia de cuando se perpetra con éxito un robo pueril.
Tuca de Mulleres (10-11/03/2020)
Pienso que serían como las 8.30 cuando nos pusimos de camino a la boca sur del túnel de Vielha, donde dejamos el coche.
Juan Carlos andaba bastante pachucho, y yo algo más cansado de la cuenta. A 1600m de altura, la nieve era escasa y junto con unos problemillas con las focas de Juan Car, el ritmo fue lento. Quedaron aquí bastante disipadas las dudas con respecto al riesgo de aludes, que reflejaban los partes para las caras sur a partir de medio día. Habíamos leído que el refugio de Mulleres tiene mantas, y la idea que llevábamos era subir Mulleres y en lugar de bajar hasta abajo, dormir allí.
Una vez estuvimos en el refu Borja (inmutable, entero, sediento de más actividad), yo (cansado pero decidido) y los restos cadavéricos de Juan Carlos, acordamos hacer una pausita, que serían 2 horas, antes de reemprender el camino a la cima. Fue un ratito de tomar el sol, escuchar el silencio, derretir nieve para beber, y un poco de comisqueo. Ni en mis mejores expectativas entraba continuar el camino hasta el pico, pero la rudeza de este equipo, no conoce parangón, y a las 14.50 reemprendíamos la marcha.
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| Flanqueo sobre Pleta Nova (Foto de Juan Carlos) |
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| Refugio de Mulleres a nuestra llegada |
Los primeros pasos ya me sirvieron para comprobar que estaba recompuesto, y 15 minutos después supimos que JC estaba flojo. Borja, titánico.
La subida por la huella no comportó ninguna dificultad, aunque ya en la última pala antes del collado, la nieve no sujetaba tan bien. A unos 50 metros de desnivel para el collado (1850msnm) continuar con los esquíes se vuelve imposible y hay que calzarse los crampones y subir por una canal bastante rocosa, donde el viento nos azotó fuerte por primera vez en el día. Al otro lado, las inmensas palas Norte de las Maladetas, y el cresterio que conduce a la cima de Mulleres, llena de bloques y que sin ser para nada difícil, hacen que el avance no sea tan fluido. En unos 10 minutos estábamos compartiendo cima, felices. Felices porque sin ser un hito para el alpinismo, es mi primera actividad con Borja, porque el acogimiento que nos han dado estos señores mayores tan majísimos es un lujo y también, más allá de las cursilerías, porque por sí sola la actividad lo merece.
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| Juan Carlos llegando al circo final del fondo del valle de Mulleres |
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Borja a unos metros de alcanzar el collado donde calzaríamos los crampones
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| De camino a la cima (Foto de Juan Carlos) |
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| Foto de grupo de la expedición buena en la cima |
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| Cima, y chiquitito por ahí, Juan Carlos ya bajando |
Pienso yo, que serían las 17.00 cuando empezamos a bajar, descendiendo ya la temperatura más veloz que nosotros, y al paso de vuelta a la vertiente Este de la cresta, la sombra por arte de magia nos había construido una magnífica costra, ideal para el deleite de los esquiadores más inexpertos. Vaya por delante que ninguno estamos para la copa del mundo, pero Borjita a día de hoy resulta tan resolutivo con buena nieve, como inútil cuando se pone feo, y solo su inquebrantable ánimo hizo que llegáramos una hora después, de vuelta a nuestro Refugio de Mulleres. Eso Juan Carlos y yo, que tuvimos ocasión de contemplar como Borja se rebozaba 10 minutos más en la última pala antes de llegar, que todo sea dicho, estaba muy complicada.
-Me cago en Dios, me he cargado el pantalón
-Eso no es nada
-No, no, lo del cramponazo no. Se me ha reventado toda la zona del ortoesfinter.
(reconstrucción no fidedigna, pero basada en hechos reales)
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| Track del primer día desde donde recordé iniciar el gps |
Borjita venía empapado y con un roto por el que perfectamente podría realizar sus necesidades sin riesgo alguno de manchar los bordes.
La cena fue copiosa. Una mandarina, 5 cacahuetes, corchopán con chocolate y risas. Todo esto a unos agradables 3ºC, el suelo algo mojado, y los botines a modo de babuchas, también. Circunstancias estas, que hicieron que a las 19.00h estuviéramos cada uno debajo de 5 mantas y encima de los colchones estupendos que alguien puso para nosotros.

La cena fue copiosa. Una mandarina, 5 cacahuetes, corchopán con chocolate y risas. Todo esto a unos agradables 3ºC, el suelo algo mojado, y los botines a modo de babuchas, también. Circunstancias estas, que hicieron que a las 19.00h estuviéramos cada uno debajo de 5 mantas y encima de los colchones estupendos que alguien puso para nosotros.

A la mañana siguiente amanecimos con una noticia un poco preocupante. Faltaba un esquí. Para ser concreto, uno de Borja. Voy a dejar pasar la oportunidad de mentir y decir que es un cazurro y que los dejó fuera, pues ya he gastado esa bala vacilándole con otros amigos. Todos los dejamos fuera e igual, pero a perro flaco, todo son pulgas.
Tras el desayuno sin café, ni leche, ni jamón, ni robo, me calcé las tablas en búsqueda y captura del
esquí fugado con nocturnidad y alevosía. Estaba más lejos de lo esperado, pero retenido en una hondonada unos 100m por debajo de nosotros. Lo vi y ni me planteé bajar. Que baje Borja, ¡y si no, que no hubiera dejado los esquíes fuera!
Juan Carlos tomaba el sol en la calle oteando el horizonte mientras yo veía como Borja bajaba hundiéndose hasta a ras de su agujero ortoesfinteril. Perdóname señor por no haber hecho una foto de sus gallumbos empapados.
- Venga JuanCar, que ya lo tiene.
La bajada no fue mejor que el tramo del anterior día, quizá aún más dura. El carácter férreo de Borja fue a la vez su mejor aliado y su peor enemigo. Por un lado, afrontó la batalla sin aspavientos (En cuanto pueda, incorporaré a esta entrada un GIF de Juan Carlos interpretando la palabra "aspavientos") prácticamente sin hacer ni una mueca, pero también le impidió escaquear las bajadas, y tras levantarse unas 100 veces sus piernas empezaron a mostrar más flaquezas que su impertérrito semblante.
Quizás no fue la mejor caída, pero es la mas divertida que tengo grabada.
A partir de 1900 o así, la ruta se volvió farragosa, con bosque, poca nieve, paso de arroyos, rocas, pista, etc. y empezamos a acumular ganas de llegar al coche, que alcanzaríamos a las ¿11.00?
Saciados de actividad, el desayuno en Vielha ni siquiera se aproximó a lo que cabría esperar por los 8€/barba que pagamos. Muy despacio, nos aprovisionamos, conseguimos ropa digna para Borja y nos dirigimos a Artíes, donde comprobamos que nos habíamos equivocado de plano con el sitio para desayunar, y sin prisa pero con muchas pausas, nos dirigimos al parking de Pont deth Ressec acompañados por la tensión de si Juan Carlos conseguiría cambiar su guardia del viernes en el postúltimo momento.
Carros de Foc Norte 11-15/03/2020
11/03/2020
El miércoles por la mañana había salido el resto del contingente, y más o menos a medio día esperábamos su llegada, a la que finalmente esperamos en Pont Deth Ressec. Jorge, Carlos Alberto, Javi Orozco, Pascu, Charly y Pepino.La idea era seguir el track de Komando Kroketa
Juan Carlos y yo teníamos intención de subir un poco antes y así continuar algo más allá del refugio de la Restanca (2000msnm) para dar un paseo un poco más largo y un vuelo documental al dron. Lo cierto es que salimos 10 minutos antes que los demás, pero lo suficiente para no llegar a la vez al refugio y apalancarnos. La subida desde el aparcamiento discurre por una pista amplia, perfectamente apta para la circulación rodada que está prohibida por el parque nacional. La encontramos con algo de nieve y no estimamos oportuno calzar los esquíes a pesar de que la comida de 5 días, demasiado agua, ropa, y de más imprescindibles, ya eran más que suficiente como para añadir el peso y volumen de los esquíes. Una vez tomamos la senda que sube dirección Sur, tras superar algunas zetas, estimamos que la relación nieve/espacio era propicia para calzar los esquíes. Esta senda salva una ladera de unos 400m de desnivel íntegramente por dentro del bosque, pero no resulta nada incómoda y sí muy bonita.
Una vez llegados al refugio, Juan Carlos y yo continuamos con nuestro paseo con vistas, subiendo por una ladera norte unos 280m para tener una buena perspectiva del circo de la Restanca, el embalse y nuestro refugio, y al frente (Norte), al otro lado del valle que nos llevó al refugio, la Sierra de Rius, y el cordal del Montardo a nuestra derecha (Este).
Con muy buen criterio, Juan Carlos dirigió la bajada haciendo una travesía hacia el este, de modo que descendimos por las palas con orientación más Oeste. Pasarán años hasta que me percate yo de estas cosas. Este descenso lo realizamos por una pala de gran inclinación, y con cautela porque se había formado la misma costra del día anterior en algunas zonas. Así que la bajada tuvo un punto de emoción, y nos condujo después, ya por nieve más blanda y en travesía, de nuevo al calor del refugio con solo dejarnos caer.
A pesar de no ser especialmente relevante para la actividad, lo prometido es deuda, y corresponde decir que ni en este, ni en ningún otro refugio de la ruta, nos hicieron el descuento de federados con la tarjeta de la Federación Española, aproximándose el precio de los refugios al doble de lo que cuestan en Aragón, sin ofrecer nada a mayores (media pensión en torno a 50€).
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| Foto de Juan Carlos |
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| Refugio de la Restanca (Foto de Juan Carlos) |
Con muy buen criterio, Juan Carlos dirigió la bajada haciendo una travesía hacia el este, de modo que descendimos por las palas con orientación más Oeste. Pasarán años hasta que me percate yo de estas cosas. Este descenso lo realizamos por una pala de gran inclinación, y con cautela porque se había formado la misma costra del día anterior en algunas zonas. Así que la bajada tuvo un punto de emoción, y nos condujo después, ya por nieve más blanda y en travesía, de nuevo al calor del refugio con solo dejarnos caer.
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| Camino a nuestro paseo con vistas (Foto de Juan Carlos) |
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| Track de subida a la Restanca y paseo posterior |
12/03/2020
Al día siguiente amanecimos en el refugio algo antes de las 7.30 para desayunar. El objetivo era, para Juan Carlos y Borja, subir el Montardo (2833) y bajar al coche, y para el resto del grupo, llegar al refugio de Ventosa. Se antojaba un paseo demasiado corto, así que ya estaba más o menos previsto completar la actividad con la subida a al Tuc de LLuçà (2778).![]() |
| Track Restanca a Ventosa y ascenso y descenso de Tuc de LLuçà |
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| Javi Orozco y Pascu en la ladera precia a Lac deth Cap deth Port (Foto de Juan Carlos) |
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| Carlos Alberto y Neka compartiendo batallitas (Foto de Jorge) |
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| Neka. (Foto de Pascu) |
Desde allí vimos que subían Jorge y Pascu, tal y como nos confirmaron desde el grupo liderado por Neka. Fue una buena ocasión, y suele haber muchas, para comprobar que Javi Orozco está un poco por encima de los demás en todo.
-Javi: - Suben estos. Habrá que esperarles aquí
-Yo: - Sí, les esperamos sentadazos que no hace viento.
-Charly: - Que suben sin esquíes, van a tardar una puta eternidad
-Yo: - ¡Ah, que van andando!. Mala suerte, nos bajamos. Son gente dura.
-Pepino: - Mira que yo soy el primero en decir que hay que hacer grupo, pero...
Javi: Yo me quedo a esperarles. No os preocupéis.
Y así fue. Bien es cierto que Pepino aguantó ahí un ratito, así que más o menos permanecimos todos a la vista, pero empezaba a quedarse frio el culo, y allí se vio con quien se puede contar siempre. Javi, eres un grande.
Los primeros 2 giros de bajada impresionaban un poco, pero la nieve lenta como una tortuga, invitaba a lanzarse sin miedo. Hubo alguna caída y algún cambio de rumbo desde el suelo, pero en media hora todos habíamos superado los obstaculos iniciales y comenzamos el camino de vuelta al refugio.
Creo que no tengo ni una maldita foto de esto.
Entre tanto, JuanCar y Borja subieron el Montardo, y lo bajaron por el mismo sitio. Supongo que por su loma Norte para volver directos al collado que les conducía de vuelta. Tuve conocimiento de que Borja se lo pasó pipa, por fin sobre nieve bastante esquiable y me alegré profundamente de su primer encuentro con el esquí de travesía divertido.
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| Borja de camino a la cima del Montardo. (Foto de Juan Carlos) |
Esta sencilla cuestión requiere sin embargo el relato de una historia, que aunque pueda contribuir a agrandar mi personaje, prefiero desvelar en primera persona antes de ser sometido al escarnio de mis compañeros sin alegar mi propia versión:
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| Croquis de la situación. (Pido disculpas por esta obra pictórica tan lamentable) |
El lector comprenderá, que tratándose de un refugio situado a 2200msnm, sus inslaciones exteriores, en marzo, se encuentran al menos parcialmente bajo la nieve. Bien. Asimismo, cualquier lector que me conozca (es decir, cualquier potencial lector de este relato) ha tenido la oportunidad de contemplar, y en la mayoría de los casos maravillarse, del despiste tan escandaloso que me caractriza. Diré más: Algunos de mis lectores, también afirmarían rotundamente, que la visión espacial no es mi fuerte. Y aún así, aporto un sencillo croquis.
A pesar de lo dicho, no es menos cierto, que debo tener profundamente interiorizado, que la línea recta es el camino más corto. En el centro del patio del refugio, llama poderosamente la atención, la solemne presencia de una mesa de madera. Esta mesa reunía unas condiciones exquisitas. Allí podías encontrar sol y compañía, y deleitarte con uno de esas raciones de queso y chorizo que Carlos Alberto, Pepino y Charly lanzaban al aire cuando nosotros, ávidos de comida real, les dábamos, insistentes, la patita.
De modo que calculo que sería la vigésima vez que pasaba de la puerta a la mesa mojándome los calcetines con la nieve, y justo en la linea visual que separaba la puerta del queso, se encontraba una pala.
- Joder, voy a hacer una zanja hasta la puerta.Recibo la mirada atónita de Pepino y Charly, que reprimiendo las ganas de preguntarme si soy gilipollas, se limitan a decir, "Muy bien, ánimo" . Pienso que sería mi segundo turno de paleo y rondaría el 70% de la labor, cuando me veo terriblemente humillado por un gabacho, que atraviesa (eso sí, por un camino netamente mas largo), la limpia senda que discurre desde la puerta del refugio a la mesa, bordeando la pared. Aproximadamente, 2 pasos más que mi linea recta y los calcetines bien sequitos. Fue entonces cuando me vi sobrepasado por la cruda realidad, que cayó como una losa. Solamente yo podía haber ignorado después de dos horas allí, y 5 minutos paleando, la senda perimetral que bordeaba ambos edificios.
Haga cada uno su propia reflexión sobre estos hechos. Yo me limito a agradecer cómo, piadosamente, mis compañeros Charly y Pepino, reprimieron sus pensamientos a cerca de mi falta total de sentido común -a nadie se le ocurrió que pudiera no haberme percatado de la existencia de un camino limpio- y solamente cayeron en el descojono, cuando ya fue inevitable. Gracias jajaj.
Sé que hay dos personas que hubiesen disfrutado enormemente de esta situación, y a ellas les dedico estas líneas. Ana de Abajo y Miguel Santiuste, siento que os perdierais esta absurda escena.
Continuando ya con la secuencia de los hechos, el atardecer lo pasamos en el sofá y la cena se saldó con un intento de alzamiento a causa del hambre. No sería justo decir que nos trataron mal, pero sí, que pusieron en duda que la ración nos había dejado con hambre, como si pretendiésemos pegarnos un banquete. El desayuno fue muy bueno.
Esa noche empecé a aquejar gravemente la sensación que me había acompañado el día anterior de que me estaba poniendo enfermo. Dolor fuerte en el pecho y bastante esfuerzo para respirar. Se venía un día duro.
13/03/2020
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| Lo que ha unido el tabaco, que no lo separe el hombre |
Yo: -Mierda, estoy casi seguro de que no tengo las focas
Bastard Jorge: .-No jodas, mira bien que estarán por ahí
Yo: -Nada, que no están. Pues nada ahora me subo a por ellas. A ver cómo hacemos
Fucking Charly: - Quédate aquí esperando que vamos al refugio y pedimos que nos dejen unas y ya te subes con eso.
Mi cabeza: Eso no tiene ningún sentido, qué hostias dice este tío.
Yo: -Igual me puedo poner las focas de Jorge, que sus esquíes son muy parecidos y me esperáis aquí.
Bastard Jorge: -O me subo yo contigo... No sé
Yo: -Que no, que así no me puedes dejar las focas(Jorge lanza "sus" pieles a mis pies)
- Funny Asshole Pascu: Pues sí, mira a ver que yo creo que esas son idénticas a las tuyas...
...Y eran las mías. Bastard Jorge, Fucking Charly y Funny Asshole Pascu, me estaban vacilando y habían recogido mis focas, que efectivamente había dejado abandonadas en el collado. ¡Joder, qué alivio!
Lo que no cesó, sino al contrario, fue el martirio de las pieles de foca de Jorge y Pascu. Javi lo sufrió un poco menos. La travesía de llegada al refugio de Amitges, resultó un coñazo máximo, con abandono a Pascu incluido, que en su particular batalla con el material, llegó al refugio media más tarde que los últimos rezagados, cuando ya salía hacia allá Jorge al rescate.
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| Agujas de Amitges, cuya belleza se ve ensombrecida por el porte de Pascu |
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| Clima de gran preocupación |
Además de eso, cuenta con wifi, lo que produjo un aterrizaje forzoso en la realidad de la civilización: Los contagios por coronavirus se empezaban a contar por miles, y la progresión era exponencial. El gobierno había anunciado el decreto del estado de alarma para el día siguiente y la federación de montaña recomendaba interrumpir cualquier actividad de inmediato. Llamé a mi señor padre, que a la vista de mis síntomas y de sus recientes experiencias, temió que yo tuviese coronavirus y lo estuviese encajando mal. Entre tanto, los alojamientos en el valle habían cerrado en su mayoría, los taxis del parque tampoco funcionaban.
La mejor noticia fué que en el refu tenían cola para las pieles de foca, lo que parecía que podía terminar con el calvario. Así que Jorge, Pascu y Javi, haciendo gala del trabajo fino del bombero profesional, la distribuyeron equitativamente por sus pieles y por los cuadros de la pared del salón.
Yo estaba hecho un cristo y me planteaba muy seriamente bajarme por el camino más corto a la civilización, quedándome bastante lejos del coche y con un poco de incertidumbre de si iba a poder moverme y alojarme, y acordamos reducir la ruta del día siguiente hasta el mismo refugio pero por el camino más corto, quedando así la posibilidad de bajar desde allí, puesto que el mundo urbanizado quedaba bastante más cerca de la nieve en aquel refu, y todo era cuesta abajo. Sería nuestro camino para el día siguiente.
14/03/2020
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| Recorrido aproximado al refugio de Colomers (no conservo el track) |
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| Mi mejor pose (foto de Pascu) |
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| Tuc de Saboredo pasado el port de Ratera |
La nieve estaba dura como una piedra, y en las caras norte, caer en las huellas del día anterior era como chocarse contra el hormigón. Aún así, motivado por mi recompuesta salud, me lo pasé muy bien en la bajada, sin arañarle ni una micra a la superficie de la nieve.
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| Con la nieve dura como una piedra, había que esquivar las huellas. |
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| Carlos Alberto y Jorge descienden sin dejar ni rastro de su paso, y aún así con una clase fuera de lo común |
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| Equipo completo |
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| Lac Obago |
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| Tiempos felices pre-Coronavirus |
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| Rockstar Charly García |
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| Con el refugio a la vista, parada contemplativa para saborear el día. (Foto: Carlos Alberto) |
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| Vista desde el refugio de Colomers (Foto: Carlos Alberto) |
15/03/2020
Nuestro último día amaneció parecido que el anterior, quizá la helada fue un poco más intensa. La nieve dura aguantó en orientaciones norte a oeste, y el avance por la mañana fue rápido. Decidimos descender algunos metros de más antes de subir al Montardo, evitándonos así una media ladera con bastante pendiente, que a esas tempranas horas podía dar algún susto.![]() |
| En rojo, el track que teníamos previsto seguir, y en azul, lo que realmente hicimos (hasta que se me acabó la batería) |
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| Perdona Jorge, eran tus piernas o la montaña |
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| Pascu sobre el manto de hielo |
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| Track completo (clic para ampliar) |
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| Valiosísimo documento. Pepino enseñado a esquiar a Charly. |
La jornada no tuvo dificultad más allá de algún paso que se hacía mejor con cuchillas, y la nieve tranformaba a nuestro favor, así que no vimos necesidad de acelerar el paso. Tras superar una zona de ibones, comienza la pala continua que da acceso a la cresta anterior al Montardo, que gracias en parte a las huellas anteriores, ascendimos sin excesivo esfuerzo. Las vistas hacia abajo son impresionantes, y tan solo nos sacudió el viento unos pocos metros cuando ya casi estábamos en la cresta.
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| Portentosa zancada |
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| Empezando la pala que conduce a cima |
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| Volviendo la vista atrás |
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| Pepino en la cima del Montardo |
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| Cima del Montardo. Al otro lado de la cámara, Jorge con la misma sonrisa. |
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| Pala Este del Montardo, con un par de valientes valorando lo que ya es inevitable. Buenísima. (Foto: Carlos Alberto) |
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| Lengua de hielo, que al parecer más abajo se vuelve muy peliaguda |
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| Dry tooling en la vía "Pepino AD+" |
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| Charly tras superar, por fin, el inexpugnable cortado rocoso. (Foto: Pepino) |
Tras superar este obstáculo, enseguida llegamos al fondo del valle y empieza un laborioso camino de regreso entre los árboles, pasando infinitos arroyos y poniendo a prueba nuestra paciencia. No hay otra opción y el coche nos espera cerca. Charly anda con los pies destrozados, pero aún tiene chorizo. Sin duda alguna, los problemas son menos problemas cuando se dispone de chorizo. Asumo todo el peso de esta lección de veteranía y borbónicamente afirmo, que no volverá a ocurrir.
Por fin el camino se convierte en camino, y no tardando, estamos en los coches abrazándonos. Pepino encaja muy bien un pioletazo amoroso que le sacudo en la espalda en un exceso de confraternidad.
Empieza a llover. El coche de Jorge no arranca. Parece la bienvenida que nos da el mundanal ruido. Pero empujamos y poco después nos encontramos en una gasolinera pasado Vielha, dispuestos a repostar depósitos y estómagos.
-Perdone. No puede entrar. De uno en uno por favor.



















































