Después del furor travesero generado, y las cuantiosas adquisiciones, con un panorama nivológico que exigía mucho estudio para acertar, nos decidimos a acercarnos al puerto de Pandetrave, primero con idea de hacer el Gabanceda, pero que luego sobre el terreno, resulto en un "ir para allá", pues era terreno conocido para Juan Carlos y vaticinaba buenas condiciones.
El miércoles salimos Pepino y yo en su lujosa camper, con llegada a Pandetrave a las 22h, o así. Pepino conoce un sitio guapo para dormir. No hay espacio para la improvisación, el éxito es la única posibilidad.
Arrancamos el puerto de Pandetrave. Hay mucha nieve, pero hay roderas y se ve el asfalto. Confiamos al principio en que continúen hasta arriba y conforme pasan un par de kilómetros yo ya empiezo a manifestar que no subíamos sin cadenas. Pepino no dice ni "mu". Continuamos subiendo sobre la nieve con la furgoneta, y se me ocurre, que si hubiera cadenas, ya habríamos parado.
- Pepi, ¿Tienes cadenas?
- No.
Unos 200m más adelante, nuestra casa móvil quedaba atrapada en el hielo, justo en el medio de la carretera de Pandetrave, lugar donde pasaríamos la noche tras unas brevísimas argumentaciones sobre la pertinencia de intentar mover el trasto, a las 22h con 6 grados bajo cero.
Eso sí, la cena de puta madre. Todo cosa de Pepino. Me gustan estos chalets rodantes. Mañana ya pasaría la quitanieves. Cero numeritos.
- No.
Unos 200m más adelante, nuestra casa móvil quedaba atrapada en el hielo, justo en el medio de la carretera de Pandetrave, lugar donde pasaríamos la noche tras unas brevísimas argumentaciones sobre la pertinencia de intentar mover el trasto, a las 22h con 6 grados bajo cero.
Eso sí, la cena de puta madre. Todo cosa de Pepino. Me gustan estos chalets rodantes. Mañana ya pasaría la quitanieves. Cero numeritos.
A la mañana siguiente, dejamos caer un poco la furgo a un apartadero y ahí mismo, sobre el asfalto, nos calzamos los esquies, junto con Alvar, Jorge, JuanCar, Pascu y Orozco, que llegaron en un flamantr Merche 4x4.
Fue aquí, viendo el panorama (estábamos un pelín lejos del final del puerto) cuando Juan Car tomó las riendas y nos llevó por su terreno conocido, en dirección al Coriscao, a lo que luego investigando, vi que se llama "Pico de Tabla Mal Rota".
La nieve estaba tirando a justa por abajo, y con una costra amenazante, pero conforme fuimos ganando altura, una cantidad de nieve mayor, la desaparición de la costra, y unos 10 cm de nieve polvo sobre la base, vaticinaban una buena (aunque muy corta) esquiada, que remontaríamos para volverla a disfrutar. Este cacho, fueron unos 300m de desnivel.
Huelga poner más imágenes, que el precioso vídeo, cortesía, como siempre, de Juan Car.
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