miércoles, 13 de enero de 2021

Valverde de la Sierra. Pico de los Bildares y la Rasa

El lunes (11) llegaba el buen tiempo de nuevo tras el paso de la borrasca Filomena, que según nos pareció, no dejó casi nada en la cornisa cantábrica, pero eso sí, tuvo a bien ventear absolutamente todo. Todo aquel mullido colchón que nos recibía 3 días antes, era ahora un terreno lleno de trampas. Todo sea dicho, hizo un día cojonudo, y el terreno nos pareció bastante tranquilizador, tras las nuevas noticias de avalanchas en San Isidro, aunque por otro lado, el boletín tan solo daba riesgo 3 a partir de 1900. Lo cierto es que no lo percibimos peligroso.

La comitiva la componían, Marta y Morete, como auténticos montañeros, capitaneados ambos por Oto, que quiso esta vez dejarles toda la responsabilidad a sus amos; y los bomberitos esquiadores, a saber Jorge, Borja, Pascu, Javi y un servidor,
La llegada a Valverde, tras reglamenterio (pero ilegal) desayuno en Guardo, fue incierta, habida cuenta del estado el puerto de Los Picones primero, y sobre todo del acceso al pueblo de Valverde de la Sierra despúes, donde una retro abría camino para que sus habitantes (si los hubiera) hicieran vida, pero que en un principio, lejos de facilitarnos el paso, parecía que nos lo iba a impedir. No fue así. Orillándonos un poquito, nos plantamos en todo el medio del resbaladizo pueblo.

Para no enrollarme mucho, más o menos seguimos el track de Vidal buscando mínimas pendientes, pero en un día así, lo que verdad nos apetecía, era posar:
Pascu eclipsando la Oeste del Espinete     -Casco Petzl Elios-Gafas de sol Oakley Aurus-chaqueta Millet Fit- pantalones Dynafit Crossracer

Borja, Javi y Javi exhibiendo la nueva colección de Haglöfs 2021

En las cimas se podía aguantar lo justo y necesdario para echar un vistazo a ambas vertientes.


Meritoria foto de equipo. El ingenio de Morete pudo con el viento

Con el día totalmente despejado, el catálogo completo de nieve (Costra, dura, húmeda, hielo) marcaron un día de disfrutar a regañadientes


Panorma nivólogico variado, y mi grácil caminar. En el rostro, la ambición del alpinista postconfinado.

Y cómo el lector puede que no se haga a la idea de lo que supone la exploración de tan variado firme, nada mejor que echar un vistazo al trepidante descenso que muestro a continuación

Y en sutil contrastre, una palita que estaba un poco mejor: 



Ya de vuelta en el coche después de una severa dosis de llaneo, recibimos la calurosa bienvenida de 3 cachorros de mastín y un pastor alemán, antes de acabar en Boca de Huergano, frente a cafeses y cervezas, contando historias.




No hay comentarios:

Publicar un comentario